lunes, 30 de marzo de 2009

Admito que a veces (y sólo a veces) me encanta Arturo Pérez Reverte

Hoy me han vuelto a decir otra absurda gilipollez acerca de lo del género. No soporto el típico "alumnos y alumnas", "padres y madres". Os recuerdo que uno de los principios del lenguage es su economía, es decir, el principio del mínimo esfuerzo, que consiste en utilizar una cantidad mínima de esfuerzo para conseguir el máximo resultado comunicativo. ¿Por qué vamos a ir a una tienda de muebles y decirle al vendedor que queremos un mueble de madera con cuatro patas que se usa para comer, por ejemplo, cuando está la palabra "mesa" que la designa?
Por todo ello acabo de recordar que Pérez Reverte escribió el año pasado, por junio, un artículo en que hablaba acerca de este asunto. He aquí. Gracias Arturo. Al principio habla acerca de la ministra de Igualdad y Fraternidad, Bibiana Aído. Como esa parte es la que considero menos interesante la he omitido pero os pongo el link a la página web por si hay algún interesado en querer leer todo el artículo (sólo tenéis que pinchar en la foto de su autor):


[...] La lengua española, que en este país miserable ha resultado ser arma política útil en otros ámbitos, les viene chachi. Por eso están embarcadas en una carrera de despropósitos, empeñándose, cuatro iletradas como son, en que cuatrocientos millones de hispanohablantes modifiquen, a su gusto, un idioma donde cada palabra es fruto de una afinada depuración práctica que suele ser de siglos, para adaptarlo por la cara a sus necesidades coyunturales. A su negocio.

Lo que pasa es que, en el cenagal de la política española, cualquier cosa viene de perlas a quienes buscan votos de minorías que, sumadas, son rentables. Sale baratísimo. Sólo hay que destinar unas migajas de presupuesto y darle hilo a la cometa. Así andan las Bibianas de crecidas, campando a su aire en una especie de matonismo ultrafeminista de género y génera donde, cualquiera que no trague, recibe el sambenito de machista. Y así andamos todos, unos por cálculo interesado y otros por miedo al qué dirán. Los doctos se callan con frecuencia, y los ignorantes aplauden. Incluso hay quienes, después de cada nueva sandez, discuten el asunto en tertulias y columnas periodísticas, considerando con gravedad si procede decir piernas cuando se trata de extremidades en una mujer, y piernos cuando se trata de un hombre. Por ejemplo.

En todo esto, por supuesto, la Real Academia Española y las veintiuna academias hermanas de América y Filipinas son enemigo a batir. Según las feminatas ultras, las normas de uso que las academias fijan en el Diccionario son barreras sexistas que impiden la igualdad. Lo plantean como si una academia pudiera imponer tal o cual uso de una palabra, cuando lo que hace es recoger lo que la gente, equivocada o no, justa o no, machista o no, utiliza en su habla diaria. «La Academia va siempre por detrás», apuntan como señalando un defecto, sin comprender que la misión de los académicos es precisamente ésa: ir por detrás y no por delante, orientando sobre la norma de uso, y no imponiéndola. Voces cultas, y no sólo de académicos –Alfonso Guerra se unió a ellas hace poco–, han explicado de sobra que las innovaciones no corresponden a la RAE, sino a la sociedad de la que ésta es simple notario. En España la Academia no inventa palabras, ni les cambia el sentido. Observa, registra y cuenta a la sociedad cómo esa misma sociedad habla. Y cada cambio, pequeño o grande, termina siendo inventariado con minuciosidad notarial, dentro de lo posible, cuando lleva suficiente tiempo en uso y hay autoridades solventes que lo avalan y fijan en textos respetables y adecuados. De ahí a hacerse eco, por decreto, de cuanta ocurrencia salga por la boca de cualquier tonta de la pepitilla, media un abismo.

Así que tengo la obligación de advertir a mis primas que no se hagan ilusiones: con la Real Academia Española lo tienen crudo. Ahí no hay demagogia ni chantaje político que valga. Ni Franco lo consiguió en cuarenta años –y mira que ése mandaba–, ni las niñas capricho del buen rollito fashion lo van a conseguir ahora. En la RAE somos así de chulos. Y lo somos porque, desde su fundación hace trescientos años, esa institución es independiente del poder ejecutivo, del legislativo y del judicial. Su trabajo no depende de leyes, normas, jueguecitos o modas, sino de la realidad viva de una lengua extraordinaria, hermosa y potente que se autorregula a sí misma, desde hace muchos siglos, con ejemplar sabiduría. De forma colegiada o particular, a través de sus miembros –que no miembras–, siempre habrá en esa Docta Casa una voz que, con diplomacia o sin ella, recuerde que, en el Diccionario, la palabra idiotez se define como «hecho o dicho propio del idiota».

domingo, 29 de marzo de 2009

Memory Game

Èste es uno de los juegos que más me gustan. Lo tengo en mi "igoogle" y cada vez que entro, echo un partido al "PacMan" y al "Memory". Si os gustan, los podéis añadir en vuestro "igoogle" utilizando los siguientes enlaces:

PacMan:

Memory Game:

Si queréis jugar ahora al Memory, aquí tenéis la posibilidad. ¡A ver cuántas veces tenéis que descubrir las imágenes! (Omito las que yo hago :P). Se pueden cambiar los temas y admito que la imagen que más me gusta está en el tema fauna y es... ¡el burro!

sábado, 28 de marzo de 2009

Preguntas y silencios

¿Cuando llamáis al servicio de atención al cliente de cualquier compañía, ya sea Orange, Telefónica, etc., no escucháis una locución que dice que para mejorar el servicio es posible que la llamada pueda ser grabada para su posterior evaluación y luego borrada para los restos? Hoy he recibido un mail de una amiga en la que me enviaba algunas conversaciones entre un servicio técnico informático y algunos "usuarios". No he podido parar de reirme un buen rato así que me gustaría poner aquí algunas conversaciones, las que más me han gustado:

Técnico de Servicio: ¿Qué ordenador tiene?
Usuario: Uno blanco
Técnico de Servicio: (Silencio)

Técnico de Servicio: Haga clic sobre el ícono 'Mi PC', a la izquierda de la pantalla.
Usuario: ¿Su izquierda o mi izquierda?
Técnico de Servicio: (Silencio)

Usuario: Hola, buenas tardes, no puedo imprimir, cada vez que lo intento dice 'No se encuentra impresora'. He cogido incluso la impresora, la he colocado enfrente del monitor pero el ordenador todavía dice que no la puede encontrar.
Técnico de Servicio: (Silencio)

Técnico de Servicio: Su password es "a" minúscula de Alicante, "V" mayúscula de Víctor, el número 7...
Usuario: ¿7 en mayúscula o minúscula?
Técnico de Servicio: (Silencio)

(Ésta me encanta)
Usuario: No puedo conectarme a Internet, aparece error de clave.
Técnico de Servicio: ¿Está segura de que está utilizando la "password" correcta?
Usuario: Sí, estoy segura, ví a mi marido escribirla.
Técnico de Servicio: ¿Me puede decir cuál era la password?
Usuario: 5 asteriscos...
Técnico de Servicio: (Silencio)

lunes, 23 de marzo de 2009

Mea culpa, tengo muchas vacaciones

El otro día me hizo gracia lo que me dijo un niño: "maestra, que yo ma enterao de lo que cobrais los maestros, que ganais musho dinero, que ganais muchos dineros y que por eso nos teneis que aguantar a nosotros y por eso yo la armo, pa escucharos a vosotros, porque ganais mucho dinero y como ganais tanto, nos teneis que aguantar hagamos lo que hagamos..." bueno, eso y un sin fin de retahílas que iban saliendo por su boquita (he omitido los gritos y los aspavientos, las palmadas y los oles que soltaba también de vez en cuando).

Evidentemente, este niño de primero de la eso que pasó de la primaria a la secundaria casi sin saber escribir pero que canta flemenquito mejor que el mismo Camarón, evidentemente, vuelvo a repetir, no habrá encontrado esa información en internet (porque entre otras cosas, no creo que sepa manejarse por la red y buscar en "google" las retribuciones del profesorado público). Supongo que se lo habrán dicho en su casa ya que me imagino que sus compañeros tampoco lo sabrán. Bueno, lo que cobramos los "maestros" es algo público, como acabo de decir, y yo no me escondo cuando me preguntan que cuánto ganamos. De hecho, en muchas páginas web aparecen las retribuciones del profesorado, basta buscarlo en el todopoderos google o cualquier otro buscador ("retribuciones profesorado 2009"). Parece que sea algo de lo que nos tengamos que avergonzar.

Señores (y señoras, ya se me olvidaba el aspecto coeducativo), las universidades están abiertas esperando a que les llegue gente dispuesta a estudiar. Ah... ¡que hay que estudiar...! Uff, entonces... no sé... Pero claro, antes de llegar a la universidad hay que aprobar toda la ESO (antiguamente los dos últimos años de la EGB y los primeros del BUP, lo digo para los menos entendidos en la materia), el bachillerato (última parte del BUP y COU), hacer la temida selectividad y por supuesto pasar de cuatro a cinco años hincando codos. Una vez que acabas la universidad se tiene que hacer el CAP, que ahora pasa a ser un master, con su consecuente precio (nada barato) y su consecuente tiempo (creo que ahora lo han puesto en un año, sí, 12 meses, o 365 días, a gusto del consumidor o consumidora). Luego de hacer ese master ¡vamos a opositar! ¿Cuántos opositores y opositoras somos? ¿15000 personas? ¿21000? ¿32000? ¿Cuántas plazas? ¿1000 de nuestra especialidad si somos afortunados o afortunadas? Si no lo somos, ¿300? ¿450? ¡Vamos a estudiar! Pero claro, hay que comer también. Entonces hay que trabajar. Los que aprobamos en algún momento algún examen y pudimos meter la cabeza hace unos cuantos años tenemos que trabajar donde la Junta de Andalucía decida, ya sea en el IES de enfrente de tu casa o en el de a 350 kms de distancia, que también está bien, digo yo, con los consecuentes gastos de alquiler y gasoil, a no ser que uno tenga los suficientes y tan deseados puntos necesarios para poder disfrutar del lujo de pedir destino y que te lo concedan. Busca alquiler y conoce el sitio. Aquí vuelvo a incidir en lo del sueldo, que sí, que ya sabemos todos y todas lo que ganamos, pero hay que pagar alquiler, fianza, calefacción, gastos de gasoil, etcétera, con lo cual creo que una persona que trabaje en un centro comercial 8 horas al día al lado de su casa saldrá beneficiada, económicamente hablando. Por la tarde hay que estudiar un temario, en mi caso de 69 temas, que es prácticamente lo que estudié en mi carrera. Se podría resumir así. En un examen de oposiciones me preguntan mi carrera. Mis cuatro años más algún que otro tema que no tiene nada que ver con lo que yo estudié. Eso de las tecnologías de la comunicación... Hay que preparar una programación didáctica y unas unidades. Hasta ahí todo bien. ¡Hay que hacerlo! Todo eso para intentar optar una plaza que luego te la van a dar donde de nuevo decida la Junta de Andalucía, porque promete que estaremos dos años en un mismo centro pero no... hay que leer la letra pequeña, que en este año hay concurso de traslado y van y te cambian de sitio... ¿Nos creíamos que íbamos a estar ahí dos años, eh? No no. Ilusos... (y yo la primera).

Después de todo esto llegan las asociaciones de padres y madres de alumnos y alumnas y nos dicen que los profesores y profesoras tenemos mucho tiempo libre y que ellos y ellas no tienen tanto. Digo yo ¿realmente se preocupan de sus hijos e hijas o de nuestro tiempo libre? Porque a mí me importa bien poco el tiempo libre que pueda tener el médico o médica, el albañil (¿tiene femenino?), el banquero o banquera, el zapatero o la zapatera de la esquina de mi casa, o el dentista o la dentista al que voy o a la que voy. No le pregunto cuánto tiempo libre tiene para poder compararlo con el mío, simplemente quiero que me ponga el empaste lo mejor que sepa o que me venda los zapatos que me han gustado en el escaparate. Estos padres y estas madres que tanto se preocupan por el tiempo libre que tenemos el profesorado (para dejar de lado ya esta gilipollez del género) quieren aparcar a sus hijos en los institutos sin darse cuenta de que aparte de playstations, móviles de última generación y bollicaos les hace falta atención. Por supuesto no se puede generalizar, pero... (Insisto que las universidades están deseando que les llegue gente). Pero claro, como los maestros tenemos muchas vacaciones hay que empezar antes ya que como dice la consejera de educación Teresa Jiménez "esta medida se suma al conjunto de iniciativas impulsado por la Consejería de Educación para contribuir a la mejora de los rendimientos del alumnado y también a facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral." Digo yo, si hubiera la posibilidad de que los niños estuvieran las 24 horas del día metidos en las clases con sus maestros, ¿los padres estarían contentos? ¿O aún querrían más? Porque creo yo que la misión de un profesor es la de enseñar. Enseñar matemáticas, lengua, inglés, sociales y un largo etcétera. Para eso es para lo que trabajamos, para enseñar, y no para tener a los hijos de los padres como si fueramos un centro no de enseñanza, sino de reclusión. Eso otro es una cárcel.

Tenemos que evitar el absentismo escolar pero... ¿qué pasa cuando hay feria o romerías en los pueblos y los padres se llevan a sus hijos al Rocío o a las Candelarias? ¿O que como tienen que llevar a su hermanita pequeña al cole? Pues no pasa nada porque falte a primera hora como tampoco pasa nada si se van dos días más el fin de semana de romería con la familia. La romería es lo primero. La enseñanza puede esperar. Eso no nos preocupa porque todo se va a solucionar ya que se va a empezar las clases unos días antes porque los maestros tienen demasiadas vacaciones. ¿Los padres han subido a las clases en pleno mes de enero y han pasado el frío que yo (y sus hijos tan queridos) han pasado? ¿O en junio y han disfrutado del calorcito tan agradable por no contar con los sudores de los jóvenes? No, sólo importa que se comience unos días antes. Tampoco les importa mucho que en las clases haya más de 30 personas ni que los del fondo no vean la pizarra porque hay demasiados alumnos. Yo me pregunto qué le diría una madre o un padre a su hijo o hija si éste (el hijo o hija) delante de él (padre) o ella (madre) empezara a tirarle del pelo a otro niño de su misma edad, pero a tironazo limpio, a decirle hijo de puta, a amenazarle con unas tijeras y a decirte a ti, profesor o profesora, que le dejes en paz porque no soporta que le digas más veces que se tranquilice y se deje de amenazas tan graves.

Pero sí, gano más de 1800 euros limpios mensuales por ahora, cuando comience a cobrar sexenios cobraré algo más, y tengo dos meses de vacaciones, julio y agosto. Quien los quiera, ahí están las universidades esperando.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Mal gusto para niños punto com

Hoy estaba buscando por internet materiales para mis alumnos de primero de la ESO y me he topado con esta página http://www.britishcouncil.org/kids-topics.htm que tiene muchos recursos interesantes. Pero entre tanto recurso y tanto material educativo, yo creo que se les ha colado un par de cosillas que bajo mi punto de vista tienen un poco de mal gusto: http://www.britishcouncil.org/kids-games-mosquito-swat.htm que es matar a cuantos más mosquitos, mejor. Además, con el sonido del mosquito, con lo agradable que es sobre todo de noche, cuando estamos en pleno verano durmiendo a pierna suelta...

Si nos vamos luego a esta dirección http://www.britishcouncil.org/kids-games-hangman-rainforest-animals.htm veremos que se juega al juego de "hangman" (el ahorcado, para los menos entendidos), pero con un ahorcado un tanto especial. Solamente os recomiendo intentarlo. Ya veréis qué divertido cuando no das con el nombre del animalito (por favor, no olvideis el audio).

Y bueno... hablando de la salud dental... Este vídeo no tiene desperdicio: http://www.britishcouncil.org/kids-songs-tooth-family.htm (pulsar "start").


Yo creo que la "British Council" podría hacer cosas de mejor gusto ¿no?