Sí... La obra de Charles Dickens Great Expectations llevada una vez más al cine. De esta novela hay varias versiones cinematográficas. Una del año 46 de David Lean, otra de J. Jarrold del 99 y otra, que es con la que me quedo de entre todas, la del 98 dirigida por Alfonso Cuarón.
Yo siempre he pensado que cuanto más se acercaba la adaptación a la novela en sí, mejor era. Bueno, estaba equivocada. Todos los días se aprende algo nuevo ¿verdad? Yo así lo creo. El argumento es el mismo, pero en esta versión el joven Pip se convierte en Finn, un joven pintor con talento (dudoso bajo mi punto de vista, aunque todos los cuadros que aparecen en la película han sido realizados por un famoso pintor, Francesco Clemente), que se enamora de la bella Stella y cae en la red de araña creada por la señora Dinsmoore. Quizás la primera vez que se vea no llame mucho la atención, pero ya que yo la he tenido que analizar en profundidad por el Doctorado, la puedo recomendar a todos aquellos que quieran ver una buena película de amor. Nada que ver con el original de Dickens.
(Y al que la quiera ver conmigo, le invito a palomitas, que tengo el DVD en casa).
Como vamos con lógica?
Hace 14 años