martes, 30 de junio de 2009

Somos tontos

"Desde que las insignias se llaman pins, los homosexuales gays, las comidas frías lunchs, y los repartos de cine castings, este país no es el mismo: ahora es mucho, muchísimo más moderno.

Antaño los niños leían tebeos en vez de comics, los estudiantes pegaban posters creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de business, y los obreros, tan ordinarios ellos, sacaban la fiambrera al mediodía en vez del tupper-ware.

Yo, en el colegio, hice aeróbic muchas veces, pero, tonta de mi, creía que hacía gimnasia. Nadie es realmente moderno si no dice cada día cien palabras en inglés. Las cosas, en otro idioma, nos suenan mucho mejor. Evidentemente, no es lo mismo decir bacon que panceta, aunque tengan la misma grasa, ni vestíbulo que hall, ni inconveniente que handicap...

Desde ese punto de vista, los españoles somos modernísimos. Ya no decimos bizcocho, sino plum-cake, ni tenemos sentimientos, sino feelings. Sacamos tickets, compramos compacs, comemos sandwiches, vamos a los pubs, practicamos el rappel y el raffting, en lugar de acampar hacemos camping y, cuando vienen los fríos, nos limpiamos los mocos con kleenex.

Esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres y han mejorado mucho nuestro aspecto. Las mujeres no usan medias, sino panties y los hombres no utilizan calzoncillos, sino slips, y después de afeitarse se echan after shave, que deja la cara mucho más fresca que el tónico.

El español moderno ya no corre, porque correr es de cobardes, pero hace footing; no estudia, pero hace masters y cuando no consigue aparcar mete el coche en un parking.

El mercado ahora es el marketing; el autoservicio, el self-service; el escalafón, el ranking y el representante, el manager.

Los importantes son vips, los auriculares walkman, los puestos de venta stands, los ejecutivos yuppies; las niñeras baby-sitters, y hasta nannies, cuando el hablante moderno es, además, un pijo irredento.

En la oficina, el jefe esta siempre en meetings o brain storms, casi siempre con la public-relations, mientras la assistant envía mailings y organiza trainings; luego se irá al gimnasio a hacer gim-jazz,y se encontrará con todas las de la jet, que vienen de hacerse liftings, y con alguna top-model amante del yoghurt light y el body-fitness.

El arcaico aperitivo ha dado paso a los cocktails, donde se hinchan a bitter y a roast-beef que, aunque parezca lo mismo, engorda mucho menos que la carne.

En la tele, cuando el presentador dice varias veces la palabra O.K. y baila como un trompo por el escenario la cosa se llama show, bien distinto, como saben, del anticuado espectáculo; si el show es heavy es que contiene carnaza y si es reality parece el difunto diario El Caso, pero en moderno.

Entre medias, por supuesto, ya no ponen anuncios, sino spots que, aparte de ser mejores, te permiten hacer zapping.

Estas cosas enriquecen mucho.

Para ser ricos del todo, y quitarnos el complejo tercermundista que tuvimos en otros tiempos, solo nos queda decir con acento americano la única palabra que el español ha exportado al mundo: la palabra "SIESTA."

Espero que os haya gustado... yo antes de leerlo no sabía si tenía stress o es que estaba hasta los cojones..."

CARTA DE UNA SEÑORA AL PROGRAMA DE LUIS DEL OLMO

jueves, 25 de junio de 2009

Mi primera silla del ikea

Casi lloro de la emoción al verla terminada... Mi primera silla del Ikea montada enteramente por mí. Tiene mérito eh?

Ésta va para la terraza...

(No todos los "posts" tienen que ser de libros ni serios, no?)

viernes, 19 de junio de 2009

La importancia de una coma

Acabo de leer esta frase y cada vez me doy más cuenta de la importancia que tiene el saber utilizar los signos de puntuación.
Julio Cortázar escribió:

Si el hombre supiera realmente la importancia que tiene la mujer andaría en cuatro patas en su búsqueda.
Si quien lee la frase es un hombre, sin duda alguna coloca la coma después de la palabra "tiene".
Si quien lee la frase es una mujer, sin duda alguna la coloca después de "mujer".

jueves, 18 de junio de 2009

La tesis de Nancy

Estoy leyendo un libro que me recomendaron cuando estaba en la universidad pero que en su momento no me pude leer. Se llama La tesis de Nancy, de Ramón J. Sender. Es una novela escrita en formas de cartas que una estudiante americana que está en Sevilla aprendiendo español y haciendo una tesis doctoral envía a otra persona. Tenemos que tener en cuenta que el escritor escribe la novela en 1962 por lo que muchas de las cosas que cuentan ya están un poco pasadas de moda... Pero aún así es un libro bastante divertido. Utiliza expresiones que, por la diferencia de edad del escritor y yo y la época en la que escribió el libro, ya no se usan ni se escuchan. Por ejemplo: una jumera es una borrachera (¿alguien lo sabía?) y beatas son pesetas (incluso habrá gente que dentro de 20 años no sepan que son las pesetas). No lo he comentado aún: el libro trata de los errores lingüísticos que esta americana comete al no entender el español al 100%. El libro comienza con la sorpresa de Nancy al creer que todos los españolitos están medio locos porque van hablando solos por la calle cuando ven a una chiquilla bonita. Dice así:

...Los hombres están muy bien, pero a veces hablan solos por la calle cuando ven a una mujer bonita. Ayer pasó uno a mi lado y dijo: "Canela". Yo me volví a mirar y él añadió: "Canelita en rama". Creo que se refería al color de mi pelo.


Otra cita es de cuando entra en contacto con el mundo gitano, en una especie de tablao flamenco. Dice:

...Estos gitanos hablan un idioma de veras particular. Una señora calé cantaba la siguiente canción:
Y que venga er doctó Grabié er der paripé, porque m'estoy ajogando, y si no quié venir en el tren, mala puñalá le den si es que no se la están dando.
Cuando terminó yo le pregunté a la señora: - ¿Qué es el paripé, si me hace el favor? Me miraba la señora sin responder. - La niña se trae su guasita. Guasita quiere decir pequeña broma (...) No creas que los otros gitanos fueron más explícitos. Y tampoco el profesor de la Universidad a quien le pregunté al día siguiente. El buen señor se encogió de hombros y dijo: - ¡El paripé! Vaya unas curiosidades que se traen ustedes los turistas. - Pero señor... - ¿Qué le importa a usted lo que es el paripé? - Es una palabra que he oído en una canción andaluza. - ¡El paripé! ¿Y para que quiere usted saberlo? - Para mi tesis. - ¿Y qué necesidad hay de escribir tesis académicas sobre el paripé? ¿Por qué no lo hace sobre Murillo?

Y así muchas más que por supuesto no voy a poner por escrito. Se lo recomiendo a todo el mundo, aunque quizás a la gente que tenga más años que yo. Yo ya digo que hay palabras y expresiones que por mi edad se me escapan.

lunes, 15 de junio de 2009

Mozilla-Firefox

Por cierto, una aclaración técnica del blog. Yo utilizo como navegador el Mozilla Firefox y he visto que cuando abro el blog en otro navegador como el Explorer, todas las fotos salen mal colocadas. Así que os recomiendo a todos que os olvidéis del Explorer de Microsoft y que os paséis al Mozilla, que con todas las "pijotadas" que tiene en extensiones, le da mil vueltas y... lo que es mejor de todo: ¡mi blog se ve bien!
Aquí os lo podéis bajar:

El pueblo de las dos calles

Este fin de semana me he ido a Garrucha.
¿Que dónde está? Garrucha es un pueblecito en Almería, al lado de Vera. Y cuando digo al lado quiero decir al lado. Vamos, como Torremolinos y Benalmádena andando por el paseo marítimo. Me he ido a pasar el finde con mi compañero de mi primera guardia, es decir, con quien me enseñó a hacer una guardia "como dios manda". Él me decía: "yo vivo en el pueblo de las dos calles". Bueno, dos no, pero siete sí! Pero que no se me enfaden los "garrucheros", que es un pueblo muy bonito. Sobre todos sus playicas y calicas tan buenas y sus bares tan "particulares" como la Cantina, donde tomarse un zumo multivitamínico con un crep de nocilla y plátano es inolvidable, o El Califa (como un todo a 100, tienen de todo). Aquí puedes desayunar, comer, cenar, tomarte unas copas... vamos, lo que se tercie.
Y hablando de calitas... mirad adónde me han llevado este finde. ¿Envidia? El que quiera que me lo diga, que yo lo llevo la siguiente vez!










Y por cierto, nada de ir al Ikea a comprar cuadros de piedras. Mirad las que hay allí, nada que envidiar! Así que si alguien quiere, también las tengo yo!

jueves, 4 de junio de 2009

Una de monos...

Y luego nos creemos muy listos, más que los animales.

Existe una curiosa anécdota en la que un profesor de psicología pretendía estudiar el sistema de inteligencia de los chimpancés para resolver problemas. Este profesor colocó en el techo de una habitación varios plátanos pero tan altos que el animal no llegaba a ellos. En un rincón puso unas cuantas cajas apiladas con el fin de probar el método deductivo. El chimpancé no hacía más que mirar intranquilo a los plátanos, luego a las cajas, luego al profesor; pero no reaccionaba. El profesor, queriendo simplificarle el problema, cogió una caja para ponerla en el centro de la habitación e indiciarle al chimpancé cuál era el método a seguir. Pero cuál no sería su sorpresa al ver que cuando él pasaba con la caja por el centro de la habitación, el chimpancé dio un salto poniéndose sobre los hombros del profesor y rápidamente, de otro salto, cogió los plátanos.

Esto nos enseña que cuando queremos resolver un problema desde un punto de vista, ¡seguro que existe la solución por otro sistema mucho más sencillo!

miércoles, 3 de junio de 2009

Neverwhere

Acabo de leer un libro que me ha encantado. Debo reconocer que hasta ahora no me gustaban los libros de fantasía. Hasta ahora sólo ha habido un libro de fantasía que me haya gustado y es La historia interminable (y ahora que lo pienso, creo que no lo he leído, solamente he visto la película).
Hace unos meses me regalaron Stardust, un libro de Neil Gaiman. Cuando vi que era de fantasía no le presté mucha atención pero empecé a leerlo. Es una de las historias más tiernas que jamás haya leído. El argumento puede parecer un tanto "ñoño": una estrella que cae del cielo y un enamorado que tiene que ir a buscarla para entregársela a la mujer que ama en señal de su amor. Bien, nada que ver. Stardust es un cuento de hadas , sí, pero es un cuento de hadas muy particular. Nada aburrido, nada que ver con los clásicos de toda la vida en los que siempre aparece una bruja muy mala y un príncipe muy bueno. Si alguien quiere pasar unos momentos muy agradables, yo le recomiendo este libro (también han hecho una adaptación al cine bastante buena, bajo mi punto de vista).


Bien, pero no quería hablar de Stardust sino de Neverwhere, el segundo libro de fantasía que he leído y que me ha gustado (se ve que tengo un buen asesor de libros de fantasía y espero que dicho asesor siga regalándomelos...) Más que gustarme, me ha encantado. Ha sido de estas veces que no quieres seguir leyendo porque van pasando cosas que te enganchan al libro cada vez más y cada vez te quedan menos páginas, pero al mismo tiempo no puedes parar porque no puedes con las ganas de saber qué es lo que va a pasar con los personajes. Tiene unos personaje con los que sientes odio, te caen mal, incluso te desagradan; otros en cambio son como tus amigos, otros te inspiran lástima al principio, luego hacen que cambien tus sentimientos. Desde luego, ningún personaje te deja indiferente.
Bueno, y ¿el argumento? Pues London Below y London Above. Es decir, el Londres de Abajo y el Londres de Arriba. (Un consejo, leedlo en inglés, por favor).

A partir de ahora, la siguiente vez que vaya a Londres, coja el metro y escuche la tan famosa frase "Mind the gap", ya nada para mí será igual. Como tampoco lo serán las estaciones de Black Friars, the British Museum (que sí, que hay estación!), Earl's Court... ni los Almacenes Harrods! Quien quiera saber porqué, tendrá que averiguarlo leyendo el libro...